La Gran Evasión

La Gran Evasión

jueves, 18 de enero de 2018

166 - Land of Mine (Bajo la arena) 2015


























Una playa danesa sembrada de minas alemanas, unos chicos desempeñando un trabajo inhumano, en 2015, Martin Zandvliet daba luz a este oscuro episodio de la segunda guerra mundial, desenterrando la vergüenza de su patria, el horror de la guerra, la crueldad, la muerte, el perdón, sí, incluso la piedad habita en la arena blanca que oculta la muerte en sus entrañas. Una fila infinita de prisioneros alemanes por una carretera danesa, el sargento Carl Leopold Rasmussen los observa desde su jeep, un destello rojo y blanco lo hace reaccionar, es una bandera de su patria, Dinamarca, que un soldado alemán oculta entre sus sucias manos, apretada contra su sucio uniforme. El sargento se la arrebata a gritos, lo golpea sin piedad, una y otra vez, el chico sangra conmocionado, la nariz destrozada..."fuera de mi país, esa bandera no es vuestra". El sargento es un tipo duro, un paracaidista veterano, ha visto el horror, el odio y la rabia lo devoran, malditos seáis, malditos...estamos en 1945, Alemania se ha rendido, la guerra ha terminado. Unos soldados alemanes reciben instrucciones de un capitán danés, apenas son unos niños, adolescentes, caras sucias, almas sucias, flacos como palos, lágrimas perpetuas en esos ojos que ya no parecen humanos, deben limpiar de minas alemanas, las que su ejército colocó, la costa danesa, su instrucción es brutal, es dura, se lo merecen por lo que han hecho, recibes lo que siembras…impiedad. Algunos morirán mientras aprenden a desactivar sus propias minas, la mayoría lo hará cuando lleguen a la playa y comiencen el trabajo, si sobrevives, volverás a casa, hambrientos y apaleados, unos niños, unos soldados, mis lagrimas también se agolpan en los ojos. La civilización occidental se fue por las chimeneas de Dachau, los restos que aún quedaban los barrió el viento en una playa danesa. Un niño llama a su madre cuando tiene miedo, cuando una mina le ha arrancado los brazos y se retuerce en la arena, dos hermanos gemelos juegan con un escarabajo, unos jóvenes soñando con un trabajo cuando regresen a casa, cuando la guerra termine para ellos, Erns, Werner, Sebastian.....limpian la playa, centímetro a centímetro, arrástrate por la arena, con cuidado, utiliza la sonda, recuerda el entrenamiento, pronto volverás a casa, lo ha prometido el sargento.
Martin Zandvliet retrata con exquisita elegancia, con maestría, éste episodio negro de nuestra historia, con distancia e intimismo. La brutalidad del sargento Rasmussen, el rumor en la memoria colectiva de lo que los alemanes hicieron, los bellísimos parajes daneses, unos planos excepcionales de un lirismo asolador, los rostros de los chicos-soldados, la explosión insospechada de una mina en cualquier momento, los cuerpos destrozados, las almas desangradas, demasiado emoción… un silencio sepulcral, turbado, horrorizado, viendo como un tipo duro consuela a un chico que quiere salir a buscar a su hermano, ni otra ampolla de morfina puede apagar el amor, un sargento danés y un soldado alemán, un padre y un niño cualquiera.
Una sensible historia llena de emoción y expiación, subyugada por la hermosa banda sonora de Sune Martin y la fabulosa fotografía de Camilla Hjelm, ambos compatriotas de Zandvliet, que muestran lo áspera y seca que es la vida en esa playa, a la vez que capta toda la belleza del paisaje, esa arena blanca, la crueldad y la sangre de los hombres, mezclada con la majestuosidad de este viejo mundo.

Esta fría noche de enero nos arrastramos por la playa buscando minas de emoción y humanidad, con cuidado, suavemente, utilizando la sonda…

José Miguel Moreno, Raúl Gallego, Gervi Navío y nuestro curtido critico, apretando y cerrando la mano que duele a reventar de cine, César Bardés.

Me zumban los oídos, me sangra el corazón.

Gervasio Navío Flores.


Artículo sobre Land of mine, por César Bardés


sábado, 13 de enero de 2018

165 - El Resplandor 1980
























Inicial toma aérea sobre una carretera montañosa, con la música  de Wendy Carlos ya estamos avisados, se avecinan curvas. Los largos pasillos de un hotel, el ruido sordo de las ruedas de un triciclo, sobre el suelo, sobre las alfombras, sobre el encerado, de pronto Danny vuelve la cabeza hacia la habitación 237, algo siniestro se adivina. Una entrevista para conseguir un puesto de trabajo, para aislarse con la familia en el hotel Overlook, perdido en las montañas rocosas. Un hombre al límite no debe trabajar tanto, no debe obsesionarse con malos pensamientos, no debe recordar escenas del ayer tan cercano. El mal se derrama y un torrente de sangre inunda el objetivo, la oscuridad atroz se cubre de nieve blanca, del resplandor más fulgurante, de la violencia contenida de un tipo al borde del abismo. La chispa que enciende la locura adormecida, se manifiesta en las estancias del hotel, sólo estaba esperando. El hijo de cinco años posee el don, igual que el cocinero del hotel, el poder de ver lo que otros ignoran. Son los fantasmas del Overlook, del imponente salón donde Torrance escribe a máquina su novela sin comienzo ni final, de la sala de baile, de la despensa repleta de carnes en conserva, de las habitaciones cuya puerta nunca se debe abrir de nuevo.
Kubrick engrandece la novela original de Stephen King, baja a la tierra los fantasmas del escritor de Maine, les deja sitio en su inaudito universo de simetrías y colores, de rojos chillones sobre un blanco impoluto,.de verdes de hospital y cenefas naranjas, de un cuarto de baño donde la belleza y lo monstruoso se suceden en la mente de un desquiciado, en las pesadillas de muerte de un hombre agarrado a un hacha, en una mirada salvaje que hiela las entrañas. La vulnerable esposa cierra la puerta con candado y queremos coger de la mano a la madre y al niño, atravesar el laberinto, alejarnos de los aullidos de la bestia que todos llevamos dentro.

Raúl Gallego

Esta noche recordamos el miedo que pasamos cada vez que Jack Torrance nos mira de reojo con una mueca...

Raúl Gallego, Gervi Navío y César Bardés.



Artículo sobre El resplandor, por César Bardés


DALE AL PLAY Y ESCUCHA EL PROGRAMA























Abordamos lo inabordable, El Resplandor de Stanley Kubrick. En 1980, el genio de Nueva York, plasmaba el best seller de Stephen King en la pantalla grande, claro, con su propia visión, su aterradora mirada, que va más allá de la novela, un puzzle infinito sin solución, ahí radica su grandeza. Un tratado sobre la locura, sobre el terror, sobre la pérdida de la razón, una lucha con un monstruo que habita en nuestro interior y al que todos tememos. La presión aumenta y la caldera está a punto de estallar. El Resplandor atraviesa la vertiente sobrenatural y profundiza en la mente humana, desgrana la novela de King, tamizada por la visión mística de Kubrick, es la destrucción del hombre corriente, abatido por sus miedos, sus debilidades, el paso a la esquizofrenia es muy pequeño. Jack Torrance es un ex-alcohólico que pierde los nervios con facilidad y hace daño a quien tiene más cerca, es su ultima oportunidad tras perder su trabajo, su carrera. Se pone en jaque la confianza, la figura del matrimonio, el deseo del éxito, el amor de la familia, la convivencia, los hijos, todo eso es lo que le obliga a luchar a Jack y, paradójicamente, lo que lo destruye, porque le sobrepasa. Esa semilla esquizoide, que la soledad y el abandono plantaron en el hombre, crece y crece hasta que lo aniquila desde dentro, desatando al maníaco, al asesino, esa reacción es la que retrata minuciosamente el Resplandor.
Kubrick desarrolla con absoluta maestría este punto de partida, con un despliegue de todo su talento cinematográfico, un proyecto que lo llevó hasta ese borde mismo que la novela describe, porque este hijo de puta obsesivo y perfeccionista que era Stanley Kubrick, exprimió hasta la ultima gota a sus actores, a su equipo, a sí mismo, para plasmar esa idea, para llevar, también, al espectador hasta ese borde en las montañas de Colorado, para meternos en el Overlook y dejarnos a solas con nosotros mismos, con nuestros miedos, con nuestras faltas, con nuestras inseguridades, nuestras frustraciones, ese es el peor enemigo, de esa batalla nadie sale indemne. Kubrick consigue un estado de alerta, de intranquilidad, utilizando recursos de puro genio, el uso de la Steadicam, las situaciones de Danny por el hotel, por esos pasillos, imágenes que ya forman parte de nuestro universo colectivo, Jack, (Un Nicholson extraordinario, literalmente al limite) totalmente descontrolado con el hacha y los gritos aterradores de Wendy (Shelly Duvall nunca superó la experiencia), esa sufrida madre, imágenes imborrables. Autentico pavor dan las escenas de completa destrucción interior de Jack, su reflejo en el espejo es la prueba, las escenas en el bar del hotel, hablando con el Barman o cuando escribe a máquina su propio fracaso, su autodestrucción, esos ojos desquiciados aterrorizan mucho más que las escenas de la sangre turbia que escupe el hotel. Como siempre, a partir de situaciones cotidianas, el terror se vuelve posible, se vuelve real, y eso es el autentico miedo. Expectativas que nunca se cumplen, sueños que la sociedad tilda de irrealizables, esa frustración vuelve a los hombres locos, y eso es el Resplandor, un tratado, un viaje más bien, hacia la locura.
Formidable banda sonora, dónde se fusionan la imagen y lo sensorial, un álbum muy oscuro, que capta la esencia de la película, no sólo acompaña, complementa el horror de las imágenes. Incluye temas de Bartók , Penderecki, Ligeti (los compositores preferidos de Kubrick), con los arreglos de su colaboradora habitual Wendy Carlos. Además añade, muy acertadamente, temas de los años 20 y 30, la orquesta Henry Hall and the Gleneagles, Ray Noble y Hylton, ahondando en el toque nostálgico y anacrónico que le da a la película.
Bonus Track: Home, de Henry Hall & the Gleneagles Hotel Band No olviden que : ¨All work and no play makes Jack a dull boy¨. (Mucho trabajo y poca diversión hacen de Jack un tipo aburrido)

Gervasio Navío Flores

jueves, 4 de enero de 2018

164 - El ídolo caído 1948
























Un niño puede sentirse muy solo en un país que no es el suyo, en un caserón demasiado grande para él, con unos tutores haciendo de padres temporales. El crío corretea por las estancias, baja al sótano, sube las escaleras interminables, saca la cabeza a través de los barrotes, escucha las conversaciones de los criados allí abajo. Philip tiene dos amigos, MacGregor, la pequeña serpiente que oculta de las garras de la señora Baines, y el mayordomo, al que adora, quizá porque es el único que le escucha y juega con él. Al señor Baines le puede contar sus secretos, y le encanta escuchar sus historias sobre sus aventuras en África, el señor Baines es genial. Ocultar secretos y desvelar mentiras a través de la mentalidad de un crío. De eso trata el magistral thriller de Carol Reed, basado en un relato de Graham Greene, y anterior a su aclamada El tercer hombre. Una tarde el chico descubrirá el secreto más preciado de Baines, una secretaria de ojos tristes a la que hace pasar por su sobrina . Los amantes discuten delante del inocente, hablan en tercera persona sobre si mismos, el niño asiente, observa, dice que entiende…”Yo entiendo, yo entiendo”. Los intereses de los adultos pueden hacer mucho daño, ya lo afirma con su voz tenue el mayordomo, hay que tener cuidado con lo que decimos y hacemos, es fácil manipular al débil, lo malo es que el inocente puede hablar más de la cuenta, los niños y los borrachos siempre dicen la verdad. No hay que entrometerse en el universo de un niño, cuando el juego del escondite termina él quiere seguir, y ante el policía será capaz de decir que él mismo empujó a la señora escaleras abajo,todo por proteger a su ídolo de barro. La inocencia ultrajada se perderá  una noche de lluvia, en busca de su MacGregor, desaparecido para siempre, ya no lo encontrará. Philip no querrá escuchar secretos nunca más.

Raúl Gallego

Esta noche corremos sobre adoquines mojados y sombras nocturnas…

Con José Miguel Moreno, Raúl Gallego y  nuestro crítico decine César Bardés. 


Artículo sobre El ídolo caído, por César Bardés

DALE AL PLAY Y ESCUCHA EL PROGRAMA




 

miércoles, 27 de diciembre de 2017

163 - Solo ante el Peligro 1952


























Un hombre camina por la calle polvorienta de un pueblo despreciable. Su traje negro contrasta con el blanco de un sol asfixiante. Va armado pero tiene miedo porque está solo. El polvo se adhiere a sus botas como preámbulo de su muerte más que segura, como si la tierra tuviera prisa para cubrir su cuerpo. La cadena de un reloj cuelga de su chaleco advirtiéndole, a cada paso que da, que le queda un segundo menos de vida. Sus pasos se van trazando entre el temor y la inapelable decisión de honradez que ha tomado. Sus ojos, sinceros, escrutan la calle de un lado a otro en busca de un arma que le haga compañía y, también, de la bala que llevará su nombre. Es muy alto y el sol, allá justo en el mediodía, proyecta su sombra oblicua en varias direcciones a la vez, como si se tratara de un fantasma difuminado en su propio estado etéreo, como si comenzara a entrar en la muerte. A la altura del corazón, una estrella que no brilla y que acabará despreciando en un gesto de hombría desprovisto de énfasis. A su alrededor, una mujer que no entiende que él sea capaz de defender algo que, simplemente ya no es suyo y que ponga en riesgo su propia felicidad por cumplir un supuesto deber moral. Una antigua amante, despechada por su abandono, que en el fondo sigue enamorada de él y que guarda una profunda admiración por su honestidad y su orgullo. Un ayudante que siempre se ha sentido aplastado por su aura de hombre bueno y valiente, más allá de toda consideración, consciente de su deber y que no huye. ¿Por qué no huye? Maldito, Kane. Que se vaya del pueblo y entonces yo tendré mi oportunidad de hacerme valer. Un amigo que piensa que los que vienen traerán más prosperidad al pueblo y que, por tanto, él tendría que irse. Intereses creados. Falsedades humanas. Bajeza moral por el siempre reprochable dinero. Kane, vete o muere.
Fred Zinnemann dirigió esta película con guión de Carl Foreman como metáfora épica sobre el maccarthysmo y el miedo y la indiferencia que se instalaban en Hollywood mientras el fascismo se hacía sitio por su noviazgo con el capital. Y consiguió hacer que Gary Cooper estuviera hundido en su mirada, desesperado en su acción, arado en su rostro tan cercano al miedo cerval. Y así la película se incrustó con enorme coherencia dentro de la filmografía del director, obsesionado con ofrecer retratos de hombres que tenían que enfrentarse a acontecimientos que les sobrepasaban. Al fondo, el triunfo siempre era dudoso. Kane quizá consiga sobrevivir pero algo muere dentro de él. Tal vez la confianza en las personas, o puede que la seguridad en los amigos. Ya no volverá a ser el mismo porque dejó una estrella tirada en la polvorienta calle de Hadleyville como símbolo del desprecio que siente por la gente que prefirió el caos y el desorden como medio para la prosperidad antes que la justicia y la defensa de lo que siempre estuvo a su lado. Y Kane lo estuvo. Cumplió con su deber. Fue ley y fue orden. Fue sinceridad. Fue lo que le pedían que fuera. Y, al final, hace lo que pide su propia integridad. Y no es fácil. Porque está solo.

César Bardés

Esta tarde no ponemos la estrella de latón sobre el pecho, en Radiopolis...

José Miguel Moreno, Raúl Gallego y César Bardés.


DALE AL PLAY Y ESCUCHA EL PROGRAMA



viernes, 22 de diciembre de 2017

162 - La próxima Piel 2016
























Isaki Lacuesta e Isa Campo plasmaron en 2016, con La próxima piel, el dolor de la pérdida, la ausencia, la huida, la identidad destruida, las dudas, la familia, la supervivencia, la ausencia de amor, la búsqueda.....todos los miedos y las taras de nuestra sociedad, al servicio de una historia. Violencia contenida, un drama psicológico lleno de traumas y secretos, un thriller espléndido donde la duda campa a sus anchas por los Pirineos, por la frontera, cazador y presa intercambian los papeles. El frío y la nieve de la montaña todo lo saben, allí arriba están congelados los secretos y la muerte acecha. Fabuloso el triangulo protagonista, con grandes interpretaciones. La mirada del chico, Léo/Gabriel, Álex Monner, es fría y su rostro representa a la perfección la ambigüedad que desborda la película, nunca sabemos muy bien quién es, qué esconde, de qué huye, que busca. Emma Suárez esta perfecta como Ana, una madre creíble, vulnerable y fuerte al tiempo, viviendo una vida rutinaria, anclada en la perdida, en el dolor, todo el pueblo sabe su desgracia, su vida es vivida desde fuera, se encuentra con una segunda oportunidad y su deseo lo nubla todo. El trabajo de Sergi López, Enric es también de altura, quizás es el personaje mas difícil, consigue captar a la perfección el odio, la violencia soterrada, también el amor y el miedo a perderlo, el tío, el cuñado, el cazador que tiene una certeza y un secreto, otro secreto más que puebla la próxima piel.
La presencia constante del padre fallecido, el hermano, el marido...una ausencia que sobrevuela la vida de todos, su muerte en la montaña, su fantasma acompañando a la familia destruida. La historia de Lacuesta es toda una catarsis, una búsqueda de redención, todos la persiguen, la necesitan, Emma, Michel, Enric, y Léo, que ahora ya puede llamarse Gabriel, aunque el precio hay sido muy alto, demasiado. El pasado siempre vuelve, siempre.

Gervasio Navío Flores.

 Nos acomodamos en la piel que más convenga desde la torre de Radiopolis, helada de cine, cargada de secretos... inconfesables…Hipnotizados con la banda sonora de Gerard Gil y Le Teatre Magnétic... José Miguel Moreno, Raúl Gallego y Gervi Navío. Las quemaduras nunca desaparecen del todo, nunca.

BonusTrack: Islandia Nunca Quema. Reach you. Gervasio Navío Flores.


DALE AL PLAY Y ESCUCHA EL PROGRAMA


 





























Correr, huir del pasado, salir del centro de acogida y llegar a una casa desconocida en medio de los Pirineos. Entrar en otra piel no es fácil, el aire se escapa entre jadeos, en el coche cerrado, la madre herida te reclama. El recelo primero, la desconfianza después, la certeza de que estás engañando a la madre rota, eres un manipulador, un camaleón oportunista. Han pasado ocho años, la incapacidad de recordar, la amnesia disociativa. El trauma se despeña desde lo alto, la nieve circunda todo, una nieve grisácea y muda. En un camping vacío en temporada baja nunca pasa nada, o eso pensaba Enric, el hermano del padre muerto, el cazador rústico también cambió de piel, ocupó el sitio del hermano. Por la noche entra a hurtadillas en la habitación de ella. Ahora es diferente, el intruso abre la nevera y se enfrentan, todos somos sustitutos. No saber quien eres, ni siquiera si tu nombre es Leo o Gabriel.
Los tatuajes quedan para siempre marcados en la piel, las quemaduras también, nos recuerdan quienes somos, nos devuelven la identidad. Todos tenemos miedo, hasta un monitor que nunca termina de irse, de volver al centro donde ha crecido y se ha hecho educador, miedo a lo que encerramos, a las cartas que nos toca en cada partida. Que más da si nada ocurrió como te han contado, ¿un niño sobreviviendo a las nieves invernales? la madre prefiere no pensar, es como si el maldito pasado se difuminara y todo quedara en un video casero, en un chiquillo con pelo largo que se divierte en una atracción de feria. Ahora ya tiene a su hijo, en el telesilla los dos se abrazan, ya no hace frío, no hay abismo. En el baile se miran, desde una esquina el tío observa, porque todo es tan complicado, porque el recuerdo acecha como una alimaña en la madrugada.

 Raúl Gallego

sábado, 16 de diciembre de 2017

161 - El hombre que nunca estuvo allí 2001




















































































Hay veces que mientras más observas, menos comprendes.
Otro día más, otra mañana suena el despertador, otro paseo por las mismas calles, las mismas caras, los mismos lugares. La peluquería, la esposa infiel, el cuñado bobo, los clientes, el pelo que corto y cae sobre el suelo, los cogotes esperando, los comentarios nimios del compañero, día tras día, barrido tras barrido, lavado tras lavado. No me gusta hablar, y últimamente tengo la certeza de que mi mujer me es infiel. Que más da, aguanto el tirón, dejarse llevar, limpiar de nuevo la cuchilla, rociar las cabezas otra vez con la colonia de siempre. Quizá haya una esperanza, una mañana entra un tipo con peluquín en la barbería, me habla sobre el lavado en seco, dinero seguro, el negocio del futuro. Planear la extorsión, la rutina puede terminar. Ese jefe de mi mujer se ríe en mi cara, en mi propia casa, me la está pegando con mi esposa y me pasa la mano por el hombro, ya ha llegado el momento, Ed. Sólo queda esperar.
Los hermanos Coen se ríen hasta de su sombra, toman distancia ante la verdad, destrozan a su manera el American way of life, al ritmo sereno de una sonata de Beethoven, de una intriga clásica de cine negro, sazonada con su particular sarcasmo y mala leche. Fotografía en blanco y negro del habitual Roger Deakins para caricaturizar las vidas de unos personajes desesperados en su aparente normalidad. Doris y Ed van a la boda de unos familiares, ella se emborracha e insulta a los recién casados. Un abogado arrogante, cínico, y circense entra en escena cuando las cosas se complican, una Lolita no tan inocente, como todas las Lolitas, se insinúa en su cuarto. Es un tiempo de paranoia y sospecha, en que la gente mira al cielo y ve platillos volantes.
Soy el hombre que nunca estuvo allí , lacónico, silencioso, sé hacerme notar poco, me agarro a mi quehacer gris, y de pronto, entre pitillo y pitillo, atisbo una posible esperanza, una luz. Vivir en una celda no es tan malo, escribo para una revista que me paga por contar mi experiencia, cinco centavos por palabra. Puedo seguir fumando, y conozco la fecha exacta de mi muerte. Sólo queda esperar.

Raúl Gallego

Esta noche debatimos las motivaciones del peluquero, del hombre de hoy...

José Miguel Moreno presenta, con Gervi Navío y Raúl Gallego.


DALE AL PLAY Y ESCUCHA EL PROGRAMA



 





Los hermanos Coen son unos expertos en mostrar esas vidas mediocres, que se ocultan en los confortables barrios residenciales de la América de los prósperos años cincuenta. Insatisfacción vital al descubierto. El estilo de vida americano esconde miserias inconfesables. En 2001, El hombre que nunca estuvo allí desgrana esas mentiras, mientras, lentamente, nos perdemos con el humo del cigarrillo de un peluquero cornudo que pasa por su vida sin vivirla, Ed Crane, magnífico Billy Bob Thorton. Nos inmiscuimos en la intimidad de un matrimonio con todo y sin nada, la señora Crane, Frances McDormand, que bebe y bebe sin parar para huir de su vida de casita con valla blanca y camino de gravilla, un héroe de guerra poderoso y magnético, un triunfador, Big Dave, James Gandolfini en estado de gracia, un marica estafador, Jon Polito, un cuñado que no para de hablar, Michael Badalucco, una Lolita hermosa y delicada hasta el infinito que merece un protector, Scarlett Johansson…en fin, personajes Coen por excelencia, que nos describen el sueño americano tal cual es, una farsa…..apariencias que esconden, extorsión, desfalco, crueldad, adulterio, asesinato…. 
Revisión exquisita del cine y la literatura negra, esta epopeya fatalista desprende el aroma de James Mallahan Cain, constantes referencias a la sombra de una duda de Hitchcock, a Lang y Perversidad, a Wilder y Perdición, a Kubrick y su Lolita….huele a cine negro clásico, trasladado a un pueblecito de California, Santa Rosa, dónde la sospecha de una infidelidad, la oportunidad de tomar las riendas de su vida, y dejar de ser un fracasado, es lo que pone en marcha esta sucesión de desgracias. Absolutamente genial Billy Bob Thorton, que difícil es expresarlo todo sin apenas hacer un gesto, fumar y mirar como la fatalidad y la rutina te destruyen, el puro y simple azar. Los hermanos Coen nos proporcionan la definición exacta de un hombre alienado, en 1949 o ahora mismo, fascinante. Ed Crane es un pelele del destino, que se revela, y esa osadía trae consecuencias terribles a todo su entorno….una tragedia llena de ironía, pura mala leche Coen, el sueño americano abierto en canal. Como nos cuenta Albert Camus en “El Extranjero” sin motivo aparente, sin más, un hombre normal se convierte en un criminal, Ed Crane primero es un extorsionador, luego un asesino…..aunque sea en defensa propia, aunque intente confesar, aunque su catarsis, su deseo, es que lo atrapen, el principio de incertidumbre cae como una losa sobre su vida..…ya lo dice el petulante abogado de Sacramento, Riedenschneider, el mejor letrado que el dinero puede comprar:  “Cuanto más observas, menos comprendes”.

Fumamos cine y mentiras desde la torre de Radiopolis, José Miguel Moreno, Raúl Gallego y Gervi Navío. Con la voluta de humo se disipan las apariencias, la impostura y nos acercamos, poco a poco a la verdad, la verdad es una luz blanca, suena una sonata para piano de Ludwig van Beethoven y Birdy está tan, tan hermosa… 

 Gervasio Navío Flores.

jueves, 7 de diciembre de 2017

160 - La Senda Tenebrosa 1947

























Vincent Parry huye desesperado de la cárcel de San Quintín, entra en un fantasmal túnel con salida, su refugio es un apartamento en San Francisco. Allí encuentra una luz, una esperanza, un ángel de melena ondulada. Lauren Bacall o Irene, Bogart o Vincent, rostros de cine y miradas recíprocas iluminan la sala. Fuera llueve, fuera reina la amenaza, la desconfianza, el engaño, el chantaje. Cuando uno cambia de cara, siempre llega el momento en que hay que quitarse las vendas, quitarse la máscara. Su ángel de la guarda lo mira con media sonrisa, le ofrece un cigarrillo de su pitillera, los ojos de la Bacall le dan la vida. Me gustas más que antes, los taxistas siempre llegan a tiempo cuando no deben. Una nueva  cara surcada de cicatrices le hará mas mayor, le avisa el inquietante cirujano que echaron del colegio de médicos, engañoso también ya que termina haciendo un gran trabajo. El mundo exterior es peligroso, hasta el dependiente de un café con buenas intenciones puede delatarlo, los sabuesos se apostan en cualquier rincón, y tras la mirilla la peor desgracia de su vida, esa víbora magnífica, Madge o Agnes Moorehead, maquiavélica, intrigante, se obsesionó con él, le destrozó la existencia. Hay una salida a la senda tenebrosa, el taxista solitario le ofrece las señas de un médico, el amigo noble le ofrece lo poco que tiene, el ángel le mira con ojos llorosos y pone un disco en el fonógrafo, demasiado maravilloso para expresarlo con palabras, Bogie.

Raúl Gallego

Esta noche nos cambiamos la cara y dejamos que la Bacall nos retire las gasas en Radiopolis…

José Miguel Moreno presenta, con Raúl Gallego, Gervi Navío, y nuestro crítico de cine César Bardés.



Artículo sobre La senda tenebrosa, por César Bardés



 

 

miércoles, 22 de noviembre de 2017

159 - Festival de Cine Europeo de Sevilla 2017

























El SEFF, Festival de Cine Europeo de Sevilla, nos sorprende otra vez con autores consagrados y otros menos, siempre con calidad, con ganas, con historias, imágenes, sentimientos, y cada vez más fuste y sensación de cine. Las luces se apagan y empieza la sesión, nos encontramos con Penélope esperando a su Ulises, con Ava buscando la vida, con Barbara cantando letras de muerte y pasión, con Nico disipando su último chute, con Milla y su maternidad, con las guardianas que esperan que sus hombres vuelvan vivos del frente. En la fábrica de nada nos ponemos el casco de los obreros, tejemos las redes para pescar en el mar que nos mira de lejos, abrazamos al niño perdido de Loveless, recorremos el poblado de A Ciambra, las llanuras inglesas de Tierra de Dios. En definitiva, disfrutamos un año más de un puñado de propuestas interesantes y atractivas.

Un ameno coloquio dedicado a nuestro querido festival, enfermos de cine, charlamos al calor del vino, José Miguel Moreno, Alejandro Reche, Manuel Broullon, Raul Gallego y Gervi Navío.



DALE AL PLAY Y ESCUCHA EL PROGRAMA









La fábrica de nada
Pedro Pinho. Portugal.
Seccion oficial.



























Un grupo de trabajadores en una fábrica de ascensores se da cuenta una noche de que los administradores están robando su propia maquinaria y materiales. Cuando se preparan para supervisar los equipos e impedir la deslocalización de la producción, se les obliga a no hacer nada, como represalia. De esta premisa parte el realizador Pinho, en su segundo largo fuera del género documental. Cautivaron las tres horas de metraje al Jurado del SEFF igual que a la crítica internacional en Cannes, donde le valió el premio FIPRESCI. Una receta en la que Pinho combina el neorrealismo, el cinema verité, el sarcasmo de Ferreri y Berlanga, las formas del musical, y en la que nos trae las consecuencias de la crisis económica del 2008, y las vicisitudes que tienen que pasar unos obreros de Lisboa, otra injusticia del mezquino sistema capitalista. La tercera guerra mundial es más silenciosa, sin tanques ni artillería, pero igual de cruel. Marx y Brecht observan desde el cielo...

Raúl Gallego.



Tierra firme
Carlos Marques-Marcet. España
Sección oficial


























Amena e inteligente historia. Divertido y gratificante este viaje por los canales londinenses, hay que mover el barco cada dos semanas o te multarán, dos jóvenes, epítome de una generación sin asideros, dos mujeres que se aman y divierten por igual, eternas adolescentes treintañeras, libres, locas, preciosas, su casa es un barco, su vida es luz, la ciudad grisácea y plomiza no las puede sujetar. Una madre mística, loca y sabia a partes iguales (genial la aparición de Geraldine Chaplin), la llegada de un amigo barcelonés completará el trio (realmente fabuloso David Verdaguer, impresionante actuación). La maternidad se despierta, la llamada del instinto maternal complicará las cosas, y mucho. Eva (Oona Chaplin, bellísima y convincente) desea a toda costa ser madre, el plan parece espléndido, los pececillos de Roger, el útero de Eva, el amor de Kat (Natalia Tena, perfecta y camaleónica)….lastima que las cosas no sean tan sencillas, pero… ¿Quién está preparado para ese viaje?   Partiendo de esa acertada metáfora, Carlos Marques-Marcet nos ofrece una gran película, comedia reflexiva, con situaciones desternillantes y buenas dosis de preguntas, entre risa y sonrisa, te obliga a reflexionar sobre esa gran aventura que es traer un niño al mundo, todas las parejas se tambalean ante ésta situación. Está muy claro, hay que pisar tierra firma, echar el ancla para emprender una vida juntos, una familia….o no, yo creo que lo importante es el asidero, el amarre al que atarse, si, tu pareja, tu amiga, tu amante, tu compañera, todos los egoísmos son un lastre, no caben en ése barco… Gracias Carlos por el paseo en barcaza por el canal, gracias por las risas, se acelera el corazón solo de pensar en la nueva aventura que nos atañe…. vivir, chicas, vivir, así de sencillo y así de complicado.

Gervasio Navío Flores.



Une vie violente
Thierry De Peretti. Francia.
Sección oficial.
























Thriller realizado por el francés Thierry de Peretti (Les Apaches) en torno al nacionalismo de su Córcega natal, el independentismo corso que provocó  hostilidades y atentados entre los años noventa y principios del siglo. Evocación de una vida violenta, tal como proclama el filme, de una juventud destruída en una militancia idealista, sin frutos, guiada por unos intereses oscuros y abocada a un terrorismo que nunca se puede sostener, nunca el derramamiento de sangre justifica los medios. Este chico procedente de la clase burguesa da con sus huesos en prisión, allí conocerá a los radicales que le animan a embarcarse en la lucha armada. Su compromiso ideológico, la utopía de un tiempo acaso perdido, se disuelve como un azucarillo en un charco de sangre. De Peretti trata de ser objetivo sobre un tema que le toca dentro, con una grisácea fotografía que me recordó a la Agenda oculta de Loach.

Raúl Gallego. 


Ramiro 
Manuel Mozos. Portugal.
Sección oficial.

























En la vida de Ramiro no pasan muchas cosas, regenta una librería de segunda mano, acompañado por su perro Ortigao y un Amigo/Ayudante/Cliente que nunca compra ningún libro, aunque pregunte constantemente su precio, sus vecinas de bloque, una adolescente embarazada y su abuela, intentando recuperarse de un ictus, parece que tiene una amiga/amante, adora a un viejo escritor que se muere, detesta a otro, un joven de éxito lleno de impostura, que derrumba el mito del escritor atormentado…nada, una vida vulgar, rutinaria entre libros y paseos por el mercadillo. Manuel Mozos retrata la vida con parsimonia y no sucede nada, no sucede mucho en su cine, contemplar una laguna en un parque a la luz de la luna puede llegar a aburrir, pero si te fijas bien, hay un mundo, una sucesión de vida a tus pies…Ramiro puede ser eso, no es fácil conectar con Ramiro, o sí, bebe cerveza y riega su poesía en alcohol, para que rebrote mientras envejece, mientras Ramiro ejerce de tutor de la joven embarazada y nos regala una desgarradora historia con la señora Adela y su hijo en prisión, como una telenovela portuguesa, ahí, en esos instantes del carpintero que enterró su vida por un ataque de celos, ahí, con su madre enferma, ahí si desborda emoción la historia, la vida de Ramiro y por ende su poesía, se llena de vivencias y nuevas tramas, su corazón es noble, hasta puede recuperar su propia poesía robada, hermosa metáfora, y la vida siguió como siempre, deambulando por el mercadillo de segunda mano, existiendo, nada más y nada menos.

 Gervasio Navío Flores.


Barbara 
Mathieu Almaric. Francia.
Sección oficial.
























Una historia filmada desde la más absoluta fascinación, adoración, amor por la figura de Monique Andrée Serf, por Barbara, la compositora y cantante francesa. Literalmente asistimos a la obsesión del director Almaric por la diva, por la actriz que la interpreta, Jeanne Balibar, un biopic dentro del cine, un sinfín de pasillos que se mezclan, meta-cine, meta-realidad, confusa y brillante al tiempo, si te dejas llevar, si quieres pasar, accedemos a la extraordinaria música de Barbara, entramos en sus letras misteriosas, historias de amor y muerte, contadas y cantadas desde lo más hondo. La puesta en escena de Almaric se mezcla con la de la propia Barbara, formamos parte de sus arte, de su melancolía. Jeanne Balibar esta formidable, entra y sale de Barbara, entra y sale de la pantalla, se funde con la diva, triste y pálida, creo que esa es la idea de Almaric, y lo consigue, se enamora de Barbara, de Balibar y los espectadores con él, una aproximación deslumbrante, hipnótica. Si no conoces la música de Barbara, quieres de inmediato imbuirte en ella, no sabemos dónde acaba la actriz y dónde empieza la artista, dónde se pierde la mirada del director y empieza la tuya, como Almaric, te levantas de la silla del set de rodaje y entras en plano, como espectador maravillado, como amante, asistimos a un recital de Barbara, toda una experiencia. Un ejercicio de amor hacia Barbara, una entrada a la vida de éste icono, un espejo reflejando el destello de la inmensa Balibar o de Barbara, confieso que ya no lo se, creo que se han convertido en una. La muñeca rusa está completa, el piano espera que lo cubra un trapo oscuro, el Aguila negra alza su vuelo.


Gervasio Navío Flores.



El mar nos mira de lejos 
Manuel Muñoz Rivas. España.
Sección oficial.

























Aquí una vez existió la legendaria ciudad de Tartessos.
Entre las dunas un hombre recoge piñas y largas ramas, las arrastra descalzo dejando surcos en la arena, la cámara se aleja y surge el mar, lo domina todo. La pantalla se torna un album de fotos en blanco y negro, imágenes del pasado, familiares, y el mar otra vez, las olas mojando la costa, vienen y van, cubren un montículo, se retiran. El ciclo de la vida resplandece como el sol, luces brillantes empapan la playa de espuma incandescente, un perro en la orilla lame el rostro de su dueño. Todo tan fugaz como el sabor de una mandarina en el paladar. El marino griego temblaba al adentrarse por primera vez en el piélago inmenso, al sentir el fragor de vientos desconocidos, de horizontes nuevos. Volvemos a la costa, adivinamos el océano insondable que nos mira. Cualquier vestigio de otro tiempo queda enterrado, hasta que la arena decida retirarse, hasta que el ciclo de la vida dé paso a la fuente antigua, y la memoria y el mito se funden con el recién nacido, con el sonido del agua, con los pájaros marinos.

Raúl Gallego.



A Ciambra
Jonas Carpignano. Italia.
Sección oficial.


























Hacerse hombre no es sencillo, en un campamento gitano, en un arrabal italiano, rodeado de podredumbre y delincuencia, es, si cabe, mucho más duro, Pío tiene catorce años y sigue las andanzas fuera de la ley de su hermano mayor, el chico atraviesa un camino cargado de noche y fuego, con su inocencia como único pago, la fascinación por el mundo de los adultos, la travesía del niño que se convierte en hombre, que hace lo que debe hacerse para sustentar a su familia, porque es lo que ha visto desde siempre, es la supervivencia de un pueblo nómada, de una casta, trapicheos, robos, marginalidad, la mafia italiana les deja su sitio, siempre controlando su territorio, los africanos tienen el suyo, en este mundo de ladrones los códigos son sagrados, un viejo en una fogata los dejo plasmados en la noche de los tiempos.
Jonas Carpignano dirige con absoluta maestría ésta historia, éste paseo por la ficción y la realidad, un pseudo-documental que te atrapa desde el primer momento, esos campamentos pueblan la periferia de todas las grandes ciudades, con actores no profesionales y un uso del encuadre deslumbrante, Carpignano nos coloca tras los pasos de Pio, cigarro tras cigarro, juntos recorremos sus miedos, participamos del terrible pago por crecer, no sabe leer pero si sabe proteger a su familia, el dinero, siempre el dinero…sus lagrimas, son las nuestras. No es de extrañar que Martin Scorsese apoyara el proyecto, ni que sea candidata a los Oscars por Italia. Ahora ya no juegas con los niños, ahora entras en el coro de los mayores, lástima que la traición haya sido tan grande, estamos solos Pio, luchando contra el mundo, como siempre han hecho los Zíngaros, perdiendo por el camino retazos de tu corazón.


Gervasio Navío Flores.


Winter Brothers
Hlynur Palmason. Dinamarca. 
Sección oficial. 


























El director islandés Hlynur Palmason se graduó en la Academia de Cine Danés y realizó esta primer largo sobre dos hermanos trabajadores en una desapacible mina, en una ciudad arrecida de frío, perdida en medio de los campos. Un hermano mayor más calmado, otro nervioso y excéntrico, diferentes, mudos en su duro trabajo diario, con la cara tumefacta, blanca de escarcha. Emil es un tipo raro, fabrica alcohol con productos químicos de la empresa, y lo vende a sus compañeros para sacar un dinero extra. Todo se complica cuando surge la rivalidad por una mujer deseada por ambos. La nieve sigue cayendo, cruda, continua, un día tras otro, el frío corta la piel, duele, chirría como la violencia, se desliza como un dedo en el gatillo de un rifle, como un vahído de furia, como el resuello de una mujer, como un portazo en la madrugada.

Raúl Gallego.


Oscuridad total, unas luces se mueven sin aparente sentido, un ruido ensordecedor, parecen luciérnagas que tintinean en la noche, no, estamos en las entrañas de la tierra, en una mina Islandesa. Siluetas que parecen hombres extraen a pico la materia prima de las profundidades de ésta tierra primigenia, fuera, sólo hay frío, hielo, un clima desolador que ahoga la vida, dentro, está el mismísimo infierno. Alguien saca una botella de licor clandestino, todos sonríen, así es más llevadero este trabajo, el gigante que conforma la fábrica se estremece, ruge y gime. El veneno lo fabrica Emil con productos químicos robados, su hermano Johan, le protege, con cada golpe de pico saltan chispas y la humanidad de éste duro pueblo se estremece.
Palmason nos mete abruptamente en una mina de su país y nos obliga a buscar la luz junto con esos hombres. Agobiante, asfixiante, extrañamente bella por momentos, se notan sus inicios como artista visual, contiene imágenes muy potentes, enigmáticas, de una hermosura bizarra y violenta. Cuando vemos la intimidad de los dos hermanos, su complicidad, sus diferentes tipos de carácter, pausado y extrovertido, fuerte y débil, la película crece. Los dos desean amar, una vecina atractiva los hará entrar en disputa, brutal, como son las disputas entre hermanos, su licor venenoso también traerá conflicto y muerte… Insoportable en algunos instantes, hipnótica en otros, explicita, provocadora, alegórica, extenuante…Acabas manchado de tierra y agua, intoxicado con el licor de Emil, casi enloquecido por el rumor de ésta mina anclada fuera del tiempo. Vuelve la fila de hombres a moverse, el destino está en lo más profundo de la tierra, el amor queda arriba, hay que trabajar, la oscuridad te llama, otro día, otro día más, el invierno no tiene compasión.

Gervasio Navío Flores.


Tierra de Dios
Francis Lee. Reino Unido.
Sección oficial

























Amor entre hombres, amor físico, amor real, amor sincero, una granja en mitad de Yorkshire, la dura y áspera Inglaterra, hermoso paraje, desolador páramo, una destartalada granja en el norte de la nada, un chico que creció sin madre, con un padre impedido, duro y severo, una abuela protectora, el trabajo en la granja no tiene fin, un día tras otro, sin descanso, tu evasión es el pub, beber y beber, relaciones sexuales salvajes, esporádicas, desconocidos y….. vomitar tu dolor a la mañana siguiente, tu soledad, tu incomprensión, tu sexualidad no encaja en ese lugar. La llegada de un chico rumano cambiará las cosas, cambiará tu vida, el bucle puede romperse…Johnny.
Demasiada deudora de Brokeback Mountain, Francis Lee conoce la región y sabe de lo que habla, hay emoción en su relato, pero no la suficiente, momentos muy emotivos, contenidos, sobre todo los acercamientos de Johnny con su padre, en la inmensidad del páramo inglés, en la insondable alma desgarrada de un hijo cuidando de un padre enfermo, que no puede valerse, que no sabe demostrar su amor, miradas que llegan, ahí si destila verdad la película. Es duro cambiar, tomar conciencia de tus responsabilidades, crecer, madurar, hacerse adulto, saber lo que quieres, ir a buscar a tu amor, no arrugarse, es duro ser granjero, es duro ser hombre, es duro amar, pero más duro es vivir una vida vacía, ahora el páramo es menos desolado, mas hermoso, ahora el trabajo es más soportable, ahora que somos dos, ahora que somos uno…en la tierra de Dios.

Gervasio Navío Flores.


Penélope
Eva Vila. España
Sección oficial.

























Penélope ya es vieja, su espalda corvada es atraída por la tierra, la reclama, sus dedos artríticos apenas pueden ya tejer, balancea sus pies cansados en la vieja máquina de coser y rumia el recuerdo de un amor, de una vida. Ulises trae la tristeza en sus cabellos, apenas reconoce su hogar, un perro ladra a lo lejos, entorna los ojos pero la montaña tampoco sabe muy bien quién es, un extranjero que regresa de su propio exilio. Ella es Carmen, Penélope, él es Ramón, Ulises, se les pegó la vejez. Itaca es Santa María de Oló en la comarca del Moyanés, provincia de Barcelona.
La luz del crepúsculo y el cielo tumultuoso susurran el mito de Homero, tamizado por la íntima mirada de Eva Vila, encriptada, sensible, intimista, conmovedora hasta la lágrima, también desconcertante, extraña, un vistazo secreto al fin de una generación enclavada en un limbo de recuerdos y promesas. Eva Vila hace una digresión sobre la vejez, sobre el paso del tiempo, sobre la generación que se nos va, sobre la Cataluña de hoy enclavada en el ayer profundo, sobre la soledad, sobre el inescrutable fluir del los días, que se escurre entre los dedos, al igual que la película, hay momentos estremecedores y otros inaprensibles.  Una mezcla catadrióptica, que la extraordinaria fotografía de Julián Elizalde sublima, uniéndola con el mito. La Luz se filtra por las grietas de viejas fotos, de viejos ojos, viejas manos que cosen las costuras del tiempo, no quiero vivir para siempre, prefiero amar para siempre, esperar un instante de treinta años, un farol en la ventana, por si regresas.

Gervasio Navío Flores.


Eva Vila actualiza el mito de La Odisea, y transfigura a Ulises en un hombre que vuelve a su pueblo tras muchos años de ausencia. Todo ha cambiado, en su vieja casa, el Leopold Bloom particular de Vila enciende el pabilo para alumbrarse, mientras tanto una nonagenaria Penélope teje y teje, el movimiento oscilante de sus débiles pies, ya tan viejitos, en una escena hipnótica y familiar. La anciana se sorprende de que le pongan una asistenta extranjera, se ríe de su resignación. La Ítaca mítica es una villa rural de Barcelona, un pueblo montañés. Penélope procura enhebrar el hilo con su dedos hinchados, em primer plano el pulso tiembla, las respiraciones se cruzan, los dinteles, las ventanas bergmanianas ven caer la noche cerrada. La certidumbre del silencio, en la penumbra una lámpara de gas, la espera, el regreso, el camino serpentea ladera arriba. En la radio suenan noticias de independencia, de cambio. Sentada junto a la lumbre ella no las escucha, el runrún de la máquina de coser continúa, las paredes crujen, cenar un huevo duro, un poco de queso, cerrar los ojos, poco más. Imágenes y sensaciones que se quedan dentro, una vez sales de la sala las sigues viendo.

Raúl Gallego.


Un sol interior.
Claire Denis. Francia.
Sección oficial.

























París y su luz, una artista madura en plena crisis amorosa, divorciada, salta de aventura en aventura buscando la quimera del amor verdadero, la amante de un banquero detestable, un affaire con un atractivo actor, un compañero de galería, un desconocido, su ex-marido….mientras, el dolor melancólico de Etta James nos acurruca entre sus sábanas.
Juliette Binoche en estado puro, un vehículo perfecto para la estrella. Claire Denis pone a su servicio ésta historia, basada en “Fragmentos de un discurso amoroso” de Barthes. Juliette Binoche tiene admiradores confesos y detractores a los que le parece insufrible, aquí está espléndida, la digresión sobre el amor maduro, los sinsentidos y las inseguridades. La insensatez pre-menopausica y demás neurosis de las elites burguesas, son amenas y poco más, la Binoche es la que se adueña de la pantalla, está preciosa, el duelo final con un Depardieu inmenso (en todos los sentidos) es memorable. Si, habrá que confiar en el sol interior porque ni un vidente puede saber que nos traerá la vida, sólo no olviden mantenerse Open, por si aparece el amor verdadero.

 Gervasio Navío Flores.


Las guardianas
Xavier Beauvois. Francia.
Sección oficial.























Con una primera parte más pausada que la segunda, Xavier Beauvois nos introduce en las vidas de las mujeres de una granja, en la Francia rural de la primera guerra mundial. Solas, fuertes, trabajan de sol a sol a la espera de sus hombres que están en el frente, muchos no volverán. Cine de calidad, perfectamente elaborado, planos pictóricos con inspiración milletiana, impecable la fotografía de Caroline Champetier, y un guión sólido, adaptado de la novela de Ernets Perochon, Drama de actrices, estupenda Nathalie Baye como la matriarca Hortense, y la joven Iris Bry, la pelirroja campesina que entra a trabajar en la granja. Su personaje da el viraje necesario al relato, cambia el ritmo al entrar en escena, nos ponemos de su parte inevitablemente, una especie de Tess de los D´Urberville transportada del paisaje inglés al galo, una chica prudente y educada, pero pobre, zarandeada por la tradición y los prejuicios. La secuencia final en la que esa mujer canta y sonríe a pesar de todo, tiene gran fuerza, deudora de Kubrick y sus Senderos de gloria, un final magnífico para un film sobrio.

Raúl Gallego


El taller de escritura
Lauren Cantet. Francia.
Sección oficial
























Una ciudad costera del sur de Francia, un astillero muerto, recuerdo de su pasado industrial, obrero, un puñado de jóvenes que pasan el verano en un taller de escritura, una joven escritora los toma como alumnos, parece que busca conectar con la realidad. Hay un chico especial, es un tocahuevos en toda regla, estúpido, provoca al resto del grupo con ideas racistas, siempre acaba saliendo el tema terrorista, los musulmanes, los inmigrantes, es desesperante discutir con él, viendo la multiculturalidad del grupo, la realidad de la Francia de hoy, de la Europa de hoy, una chica con ascendencia argelina, un chaval negro, otro mestizo,….mezcla de culturas y razas, es lo que te encuentras hoy en día, simplemente jovenes, adolescentes en un curso de verano, aunque el chico parece inteligente. El taller es sobre novela negra, la vida es una novela negra. Chicos educados directamente en un videojuego, sin conexión con sus padres, sólo son lo que ven en Internet, en el juego violento de turno, en el canal de youtube mas visto, la crisis por excelencia de la generación que viene, presa fácil de las mierdas de la extrema derecha, basura supremacista, panfletos fascistoides que reclaman la pureza de una mentira, Le Pen y su progenie.
Laurent Cantet logra conectar y transmitir esta idea actual de jóvenes influenciables, de debate y pedagogía. El chico en cuestión es solitario, inteligente, sin pertenencia, sus provocaciones son su desarraigo, alguien perdido en no se sabe muy bien qué. La profesora intenta tomarlo como fuente para dar un empujón a su novela actual, sus disputas le ponen de manifiesto lo desconectada que esta de esos chavales de ese mundo. La trama negra toma cuerpo en la tormenta de ideas. Reflexionamos en esas calas maravillosas, con las estrellas como testigos, jóvenes perdidos que se aburren, un arma en las manos, un sonido del eco de un disparo sobrecoge el corazón, porque sí, sin motivo. Espeluznante por lo cercano de la idea, brillantes interpretaciones, realidad descarnada que nos escupe a la cara lo cerca y lo lejos que estamos de estos jóvenes….

Gervasio Navío Flores.


Nico, 1988
Susanna Nicchiarelli. Italia.
Sección oficial. Fuera de concurso. 

























Biopic sobre Nico, la musa de Andy Warhol, recordada vocalista de la Velvet Underground. Los últimos días de una estrella en horas bajas que no puede huír de si misma, que aún siente el dolor, se inyecta en el tobillo sus dosis, conserva su genio en su madurez, en su carrera en solitario, come pasta con deleite, la que un amigo le ofrece en su apartamento, se bebe los últimos tragos de una vida frenética, antes de morir en Ibiza en 1988. La cantante y actriz Tryne Dirholm se mete en el papel de la diva del rock y consigue transmitir con sus gestos, sus miradas, el cansancio quizá de una vida demasiado intensa, la emoción del directo, ella sigue sintiendo el sonido en el escenario, sigue cantando con fuerza. El vacío lo ocupa todo cuando se ha estado en la cima, el abismo está a la vuelta de la esquina. Nico lo sabe bien, sabe que la sinceridad puede ser la cualidad más mentirosa, y cuando se pone nostágica se acuerda de su Berlin infantil, aquella niña que corría al refugio en una ciudad en llamas, en los oidos de esa niña asustada siempre retumbó el sonido de la derrota.


Raúl Gallego.



Bajo la piel de lobo.
Samu Fuentes. España.
Sección oficial. Fuera de concurso.

























Arriba en las montañas apenas hay palabras, en esta historia tampoco, allí arriba hay nieve y frío, trabajo duro y sudor, soledad y lobos, pura supervivencia, no hay mucho más. Si vives con un animal, si comes, duermes y amas como un animal...te conviertes en lo que acechas, en lo que cazas, en un alimañero, en un lobo solitario. El amor está abajo, en el valle, cuesta mucho llegar hasta allí, el calor de una mujer, la promesa de una nueva vida, no sabes por qué, pero bajas en su busca. Arriba, en la montaña, hay parajes para la mirada de Dios, no para el ojo de los hombres.
Samu Fuentes dirige una historia amarga e interesante, su debut, con un paraje bello, inmenso, inmisericorde al fondo, una suerte de Jeremiah Johnson en la majestuosidad de Asturias, hay pulso y pausa, vemos la vida fluir paso a paso, al cazador, Mario Casas, nadie le enseñó a amar, sólo a curtir pieles, a poner cepos, a seguir rastros, a cazar, a descuartizar, a matar…en un pueblo abandonado solo vive un ser abandonado, rodeado de tumbas sin muertos, un montañés. Lástima que a pesar de la barba, de la rudeza comiendo y respirando no dejemos de ver a Casas y nos perdamos a Martinón, al personaje. Irene Escolar (Adela) y Ruth Díaz (Pascuala) están brillantes, dulces y bellas, las hijas del molinero….por ellas los sentimientos florecen, germinan, aún en tierra yerma. Los lobos son los hombres que venden a sus hijas. No hay bienvenida en la puerta ni luz en las ventanas, porque nunca hubo calor en ese hogar, nunca habitó el amor en aquella casa, porque nunca fue un hogar, sólo una piel de lobo bajo la que nacer, bajo la que yacer, bajo la que morir.

Gervasio Navío Flores.


Requiem for Mrs. J.
Bojan Vuletic. Serbia. 
Las Nuevas Olas

























No es fácil morir, no es fácil quitarse la vida cuando ya nada tiene sentido, no, no es fácil. Te hundes en la depresión más absoluta, ojos secos, no tienes ganas de nada, Neurastenia severa, abandonas tu cuidado, el de tu hogar, el de tus hijos, sólo respiras su ausencia, sólo tus recuerdos, debes acabar con ésta muerte en vida de una vez, ahora que se va a cumplir un año que se marcho Oblak, tu esposo, pronto estaremos juntos, muy pronto.
Así comienza Requiem for Mrs. J. Fabulosa premisa, parsimoniosa, deprimente, grisácea y verdosa, como los días de la Serbia actual, tan deprimida como la Señora J. Bojan Vuletić logra cautivarnos con esta macabra historia, llena de humor negro muy, muy sutil, ni matarse puede uno, no hay balas para la pistola, no hay recetas para una sobredosis como Dios manda, perdida en los pasillos de la burocracia Kafkiana, es imposible planear un fin digno y dejar algo de dinero a tus hijos, es desesperante hasta para los suicidas…No es de extrañar que sea precandidata a los Oscars por Serbia, brillante. Una no muerte, un retrato en una lápida que mira a ninguna parte, ahora, dos retratos que se miran para toda la eternidad, se puede salir de la depresión tocando fondo, muriendo y renaciendo, ésa catarsis es éste precioso Requiem. Amarga, macabra, lenta, deprimente, todos estos adjetivos le vienen bien, también te ríes y reflexionas, también entonas una vieja canción serbia y brindas con éstas gentes, también te sobrecoges al ver hablar a una niña con su padre muerto por un teléfono sin línea, quizás la escena mas potente de esta historia, la maravillosa inocencia de los niños, la esperanza que rebrota, hay que afrontar la existencia aunque no queramos, con los tuyos, a los que debes cuidar, consolar, reñir, amar, educar…Requiem for Mrs. J. Descanse en Paz.

 Gervasio Navío Flores.


Ava
Léa Mysius. Francia
Las Nuevas Olas

























El argumento de Ava se asemeja al de American Honey, que representó al Reino Unido en el SEFF del año pasado. Una adolescente se rebela contra un entorno disfuncional y una desgracia vital, y se embarca en una aventura marginal, descubre la sexualidad. Tener la certeza que vas a perder la vista puede ser el detonante, hay que probar el peligro, que más da que la madre entre en pánico y llame a la policía, Ava quiere olvidarse de quien es, dejar atrás la depresión como sea, se quiere bañar desnuda, embadurnarse de barro, probar la sal en la piel de su amante. Cine directo que va ganando ritmo tras un inicio algo difuso. Los nostálgicos Bonnie and Clyde de la realizadora Léa Mysius consiguen captar mi curiosidad en una huída sin esperanza ni gloria.

Raúl Gallego

Quedarse ciego progresivamente con apenas trece años es terrible, traumático. Si eres una adolescente perdida entre los devaneos de mama, aún más, de repente sabes que es tu último verano de visión, de realidad, el mundo es feo, lo que has visto hasta ahora es feo, la negra muerte te acecha, un circulo negro te asfixia, te oprime. Léa Mysius arranca con fuerza y vigor su opera prima, el proyecto es inquietante, embaucador, el punto de partida te atrae, poco a poco se diluye la trama y la huida sin fin, la quema a lo bonzo de la pequeña Ava se hace irreal, demente, caótica. El amor es ciego, creo que esa afirmación es correcta, el cuerpo de diosa de una joven y su búsqueda puede ser el único fin de ese primer amor…no te puedes esconder entre las ruinas de una playa, aunque parezca un paraíso, es un infierno. Un río que cruzas en la oscuridad, sólo apoyado en la fe de tu compañera, en su amor, sí, quizás, ésa sea una buena definición del amor adolescente, o de cualquier amor, una huida por entre las caravanas, pasando por la celebración de una boda gitana…una fuga constante. El circulo se cierra por completo, ya no veo nada, ahora…ahora lo siento, de eso se trata, ¿no?.

 Gervasio Navío Flores.


A la vuelta en bici a mi casa, la insulina se me había olvidado, converso involuntario, con toda la razón del mundo con estos personajes herederos y sobrantes del pais de la construcción europea. Un gitano de origen español y una bella y carnal hija de padres separados se encuentran en una película irregular a dos velocidades, y registros. Una honda, sentida y compatible tragedia lorquiana, como un rejuvenecido cuatrocientos golpes que llega a una playa habitada. Amor, oportunidad y buen cine, crítico, corrosivo y brutalmente carnicero de coños, culos y pollas maravillosas que llaman según la directora a un ser amante de almas aplastadas, También estan Vermeer, y los pintores holandeses. Buena cosa.


José Miguel Moreno


Pin Cushion
Deborah Haywood. Reino Unido.
Las nuevas olas.















Érase una vez una niña en un mundo de color,
érase una vez una virginal flor que tu mirada marchitó.

Iona llega a una nueva ciudad, un barrio residencial británico de clase media, vive en un mundo de magdalenas rellenas con caras sonrientes, paredes pintadas de alegres colores, pudín en forma de conejito, broches de gatito en el pelo, cojines multicolor...su madre tiene una deficiencia física, es jorobada, su complejo la aísla, protege a su hija, la ama con pasión, comparten una vida infantil...en soledad. Iona es una hermosa adolescente, su candor va a chocar abruptamente con la realidad, chicas despiadadas, niños crueles, un colegio de uniformes plisados, inhumanidad de youtube y mensajes de whatsapp. Jóvenes ingleses que estigmatizan, acosan, marginan, etiquetan, destrozan, humillan....Lo malo de vivir en un mundo de color es que al abrir la puerta, la grisácea luz del día lo destruye. Deborah Haywood despliega una cromatismo fabuloso para denunciar las estúpidas apariencias, comportamientos de masa, ser aceptado socialmente conlleva un pago muy elevado, humillaciones, vejaciones, ser diferente es ser señalado. Duele ver esta fábula, por momentos un cuento de terror, con jorobada, brujas, príncipe, un gato blanco, amores de una chica hermosa con miedo a ser diferente, el amor incondicional y puro de una madre siempre te protege, siempre lo ha hecho y siempre lo hará.  Érase una vez un mundo de color...


  Gervasio NavíoFlores


Milla
Valérie Massadian. Francia.
Las nuevas olas.

























La vida de Milla, su viaje vital desde la inconsciencia y la aventura de la adolescencia, un riesgo diario, además con la carga de un embarazo, dos almas libres, un chico y una chica descubriendo a diario el mundo, rutina y continuidad, un oscuridad que el mar trae y el mar se lleva. Mila tendrá que sobrevivir, un hijo lleno de vitalidad, risueño, un rayo de luz por el que vivir y por el que luchar. Valérie Massadian nos lleva de la mano por la cotidiana aventura de Milla, proyectada con delicada dosis de intimidad, un documental retrato de la vida que nos rodea y no miramos, hay montones de Millas por nuestro barrio, sobreviviendo aunque no quieran.

Gervasio Navio Flores.



Corazón puro.
Roberto De Paolis. Italia.
Selección EFA

























Cristianismo versus Realidad, una combinación difícil. Agnese tiene dieciocho años y su cuerpo le grita que es una mujer, su madre y la comunidad cristiana del padre Luca le instruyen en valores obsoletos, castidad, pureza, la lucha del deseo, el bien, el mal, la manzana mordida, la conciencia acallada ayudando a refugiados, ropa usada, alma usada. Stefano vive en el mundo real, un trabajo precario, un pasado doloroso, un hogar destrozado por el paro y las deudas, unos amigos del barrio que tomaron el camino fácil, el único que hay, sus vidas se cruzan en una huida y la chispa salta. Roberto De Paolis aborda un dilema interesante, una reflexión profunda sobre la castidad, la religión católica y sus mensajes en este mundo podrido que nos ha tocado vivir, el amor prohibido, el amor primero, el único amor, con una hermosa historia como excusa. La reflexión que me provoca no es si debe ir pura y casta al matrimonio, o jurar amor eterno en una promesa a destiempo, a mi, lo que me dice la película es que lo único que importa, lo único que hay que mantener noble y puro es tu corazón, nuestros actos, nuestra entrega de amor y amistad, es lo que debe albergar la paz en lo más hondo, no te juzga la sociedad la familia, ni siquiera Dios, te juzgas tú.

Gervasio Navío Flores.


Sin amor
Andrey Zviagintsev. Rusia.
Seleccion EFA.















 









Tras títulos tan celebrados como Leviathan o Elena, el ruso Zviagintsev cimenta su carrera con este último largo que nos deja ateridos de frío. Los niños no deben ir solos al bosque, ya lo decía el cuento, pero Alyosha no puede más. Este drama es cine con mayúsculas, la tragedia parte del seno familiar como casi siempre, el niño huye de las peleas y los reproches, esos insultos y golpes repetidos en la Morgue, cuando el padre y la madre van a comprobar si el cadaver de un crío anónimo es su hijo. Kieslowski, Haneke, ya nos hablaron sobre el misterio y la esperada revelación. Los personajes se bloquean, se resetean como un móvil de última generación, es la sinrazon del mundo contemporáneo, la ruptura de una pareja caiga quien caiga, con el conflicto entre Ucrania y Rusia de fondo. Visión pesimista de la sociedad de hoy, la perversa deshumanización del siglo XXI. Para hacer todo esto más digerible, una puesta en escena maravillosa, que bebe de William Wyler, de los clásicos, un buen suspense hithcockiano, y la música de Evgeni Galperin, que también ayuda a redondear el producto final.

Raúl Gallego


Un matrimonio ruso en pleno desmantelamiento, una pareja destruida. Ella es fría y distante, Zhenya se quedó embarazada demasiado joven, su madre también fue fría y distante, dura infancia, sin cariño. Él, ahogado en el trabajo, Boris es áspero, seco, reproches mutuos, cada uno ha rehecho su vida, buscando el amor que nunca tuvieron. Lástima que nadie, ninguno de los dos, piense en su hijo, tiene doce años, se llama Alyosha y se ha criado sin amor, totalmente sólo. La vida es despiadada. A nadie parece importarle el pequeño Alyosha, sólo hay que vender el piso lo antes posible, yo quiero mi parte.
Estremecedora historia, descarnada, cruda y árida, en la Rusia de hoy, en cualquier ciudad, un retrato despiadado de la sociedad que nos lleva por los márgenes de la vida y se olvida de alimentar el interior de las familias, nuestra sociedad está enferma, podrida. Andrea Zvyagintsev atraviesa el frío corazón ruso con talento y amor por la atmósfera, por los detalles de la cotidianidad más devastada, planos llenos de lirismo y soledad, de puro invierno en el alma, dignos del maestro Tarkovsky. Aquí el dolor se grita en sollozos apagados detrás de la puerta del baño, terrible desconsuelo el del chaval, un niño a merced del invierno de los días, del desapego, de saberse no deseado, de sentirse…un error…..una mañana cualquiera Alyosha no regresa del colegio, sus padres se dan cuenta bien entrada la tarde de que no ha llegado ¿Dónde estás pequeño? Malditos aquellos que matan la infancia, malditos los lobos que cazan en la inmensidad de ése desierto llamado, soledad, malditos los padres que no saben amar, malditos sean sus fracasos, maldita su indiferencia…yo os maldigo. El calor del aliento de una madre, la sonrisa amable y protectora de un padre, la sensación reconfortante de saberte amado, todo eso no lo tiene Aylosha, ni nunca lo tendrá, seguimos buscándote pequeño, tu cara en los carteles se desdibuja, pero yo no me olvido de ti.

Gervasio Navío Flores.


El ornitólogo
Joao Pedro Rodrigues.  Portugal.
Senderos que se bifurcan.

























Excursión a las fantasías oníricas del portugués Joao Pedro Rodrigues, a la versión apócrifa de la vida de San Antonio de Padua. Aquí se transmuta en el ornitólogo Fernando, un científico que deseaba pasar unos días tranquilos en el bosque observando aves, y tras tener un accidente con su kayak en los rápidos, el viaje a lo irracional comienza. Tiramos del hilo que nos echa el señor Rodrigues y nos perdemos en la espesura con el explorador Paul Hamy, el pobre termina amarrado en devota postura a un árbol, por dos japonesas que le encuentran. Las dos peregrinas resultan ser dos brujas maliciosas, no tan indefensas como parecían en la primera impresión. Perdemos el rumbo junto al explorador, necesitamos brújula y mapa para encontrar el camino. Aparece una paloma, el espíritu santo claro, un pastor amatorio muy pasoliniano, y unos ritos tribales entre tipos vestidos de gallina alrededor de una hoguera. Rodrigues expone su particular visión del santo lisboeta desde una perspectiva profana y alucinógena. Yo también quería, como Fernando, despertar de la pesadilla, volver a escuchar el agua silvestre del río, mirar a través de los prismáticos y disfrutar de los amantes somormujos, de las cigüeñas negras, del águila real. Quien sabe si todo fue un sueño de pájaros reencarnados en los personajes de la historia.

Raúl Gallego


El autor.
Manuel Martín Cuenca. España
Special screenings.
























Quiero ser escritor, encontrar mi voz, escribir literatura de verdad, quiero crear...
Álvaro trabaja en una notaría sevillana y sueña con ser escritor, la mediocridad lo desborda, pierde las noches en un taller de escritura, las tardes leyendo a escritores de verdad...mientras, su mujercita da el pelotazo con un libro sobre su gris matrimonio, un Best-Seller de risa fácil, juntaletras, literatura basura para marujas, y encima, le pone los cuernos. Su profesor le empuja a ver la realidad, ¿quieres escribir, quieres ser escritor? Pues escribe de verdad, vive la calle y échale huevos, observa el mundo y crea personajes de verdad...Álvaro le echa huevos, en el edificio donde vive de alquiler hay un microcosmos de vida, de historias, dentro de él hay una novela, solo hay que observar y escribir... Divertida y satírica película, con interpretaciones magistrales, Antonio de la Torre esta inmenso, Javier Gutiérrez espléndido bajo la dirección de Manuel Martin Cuenca, que da aliento a la novela corta de Javier Cercas "El móvil", adaptándola a nuestros días, con guiños ingeniosos a la literatura paseamos por Sevilla viendo a este tipo adaptar la realidad, manipular la vida, acorde a su móvil, a su deseo, a su novela. Habrá que desnudarse y poner los santos cojones sobre el escritorio, teclear con furia las palabras hasta que bailen las letras, como el puto Hemingway. Atento, la portera es el alma del edificio, sobre ella construiré mi novela. Tener veleidades literarias puede ser peligroso.

Gervasio Navío Flores